Lavandula angustifolia (Lavanda)

Descripción: Tallos leñosos y retorcidos con brotes verdes de 50 a 70 cm de longitud. Tallos cuadrangulares con hojas opuestas o fasciculadas. Las hojas son largas y estrechas y cubiertas de pelusa. Hojas linear-lanceoladas, enteras, blanco-tomentosas cuando jóvenes y haciéndose verdosas, margen revoluto. Florece en verano, llenándose de pequeñas y aromáticas flores de color celeste-lila, agrupadas en espigas de hasta 15 cm de largo. Es una de las hierbas de olor más dulce y sugestivo. Entre sus propiedades medicinales se le conoce por sus efectos como sedante, diurético, hipotensor, antiséptico, cicatrizante, antireumático, antiinflamatorio, entre otros. Además, con las flores de lavanda podemos hacer bolsas perfumadas que, colocadas debajo de la almohada, nos ayudan a conciliar el sueño y/o a relajarnos. Apta para cultivar en maceteros o jardineras. Esta planta no es atacada por insectos.

Tamaño: Subarbusto de casi 1 m de altura.

Habitat:: Región Mediterránea.

Exposición:: Esta planta necesita de un gran sol y crece mucho mejor con una abundante luz.

Usos:: Propiedades antiespasmódicas, antisépticas, diuréticas, cicatrizantes y analgésicas.
Utilizada en forma de infusión, decocción, tintura, pomada y loción.
Para obtener el aceite esencial, de amplio uso en perfumería fina y cosmética.
Empleada al interior en afecciones de las vías respiratorias, vértigos, diarreas, digestiones lentas, etc.
Al exterior, en casos de llagas, picaduras de insectos, quemaduras y en baños sedativos.
Las flores desecadas y en pequeñas bolsitas se acostumbra colocarlas en el interior de los muebles para perfumar la ropa y preservarlas de las polillas, también dentro de almohadas.